• María Teresa Ovando

Modelo social-ecológico que estudia la convivencia escolar


La convivencia y violencia escolar al ser fenómenos complejos necesitan ser analizadas tomando en consideración la interrelación entre los distintos niveles participantes que operan en y a través de ella.


Una de las formas en que se entiende la convivencia escolar es por medio del modelo ecológico postulado por Brofenbrenner en 1989. Este propone una perspectiva ecológica del desarrollo de la conducta humana, esta perspectiva concibe al ambiente ecológico como un conjunto de estructuras seriadas y estructuradas en diferentes niveles, en donde cada uno de esos niveles contiene al otro. De esta manera el modelo ecológico postulado, analiza cómo los niños y adolescentes se ajustan a una amplia variedad de sistemas sociales, que van desde la familia y el grupo de iguales hasta la comunidad y la cultura.


El modelo ecológico de Brofenbrenner ha sido útil para comprender cómo el fenómeno de violencia escolar, así como el de convivencia, se entiende inserto dentro de dinámicas relacionales de la escuela, que guardan relación con el clima de los espacios de aprendizaje y convivencia, así como con aspectos del entorno y de políticas del establecimiento educacional.


Otro modelo similar al postulado por Brofenbrenner pero adaptado específicamente al contexto del aula llamado “modelo social-ecológico que estudia la convivencia escolar” propone un conjunto de estructuras en diferentes niveles en donde el primero de estos es el factor individual, seguido de los factores del aula, factores escolares y culminando con el último nivel de factores culturales. La perspectiva social-ecológica nos permite comprender que las prácticas docentes son el resultado de la interacción entre contexto e individuo (López, 2014).

Modelo social-ecológico


(Adaptado de “School violence in context: Culture, Neighborhood, family, school and gender”, por Benbenishty y Astor, 2005; y “A social-ecological model for bullying prevention and intervention: Understanding the impacto f adults in the social ecology of youngsters”, por Espelage y Swearer, 2010).


La Figura 1 muestra el modelo social-ecológico desde el cual se ha abordado en diversos estudios la convivencia escolar en los últimos años. Desde este modelo, las prácticas docentes de mejoramiento de la convivencia escolar son entendidas como aquellas formas de relación y pautas específicas de interacción que despliegan los docentes con sus estudiantes. Como las interacciones son siempre mutuas, entonces también se trata de comprender las pautas de relación que los estudiantes despliegan con sus profesores, cómo ambas interactúan y cuáles son sus efectos (López, 2016).


Desde este marco socio-ecológico, también se intenta comprender cómo estas interacciones en el aula se relacionan con contextos de un nivel mayor, cómo es el contexto de la escuela más allá de la sala de clases, y a su vez cuál es la relación entre estos y las políticas públicas en educación. En otras palabras, se trata de identificar y comprender los contextos que generan prácticas docentes, así como las prácticas docentes que generan contextos de aprendizaje y bienestar. Desde este marco, las prácticas docentes no se restringen solamente al ámbito de la sala de clases y/o relación entre el profesor y estudiante, sino que también se pueden identificar y analizar las prácticas docentes a nivel de escuela, por ejemplo, en las relaciones entre profesores (López, 2016).


Bibliografía

Brofenbrenner, U. (1989). Ecological systems theory. Annals of Child Development, 6, 187-249

López, V. (2016). Prácticas docentes que mejoran la convivencia escolar. In Manzi J. & García M. (Eds.), Abriendo las puertas del aula: Transformación de las prácticas docentes (pp. 413-448). Santiago, Chile: Ediciones UC. Retrieved March 28, 2021, from http://www.jstor.org.pucdechile.idm.oclc.org/stable/j.ctt1qv5p4j.17

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