• María Conzuelo Aguilar

Salud mental en jóvenes y escuelas: ¿Cómo mejoramos su salud mental?

Con la pandemia Covid-19, el contexto de cuarentenas y cambios de rutinas, muchos chilenos se han visto afectados en su salud mental en la actualidad. Esto se refleja en el Sondeo: Salud Mental COVID realizado por el Instituto Nacional de la Juventud junto con la Dirección de Estudios Sociales de la Universidad Católica (DESUC), realizado el 2020. Del total de personas que contestaron, un 50,5% de ellos respondió sentirse muy o bastante estresado desde el comienzo de la pandemia hasta el día que fue realizada la encuesta.


Al considerar la edad, podemos ver que los jóvenes son quienes indican haberse sentido muy o bastante estresados en comparación a los no jóvenes. Mientras, que al dividirlo en tramos de edad, un 54,4% de los jóvenes entre 15 a 19 años indican mayores niveles de estrés, seguido por las personas que tienen entre 25-29 años (53,7%), y por quienes tienen entre 20 a 24 años (53,5%).


En la misma encuesta se observa que dentro de los contenidos que se consumen en plataformas online, ha predominado el apoyo psicológico, trastorno de ansiedad, manejo de estrés, entre otros. En tal contexto, parece importante y necesario enfocarnos en la salud mental de la población en general, pero principalmente la de los jóvenes. Pero, ¿de qué manera podemos mejorar la salud mental en los jóvenes y en la escuela?.


Como señala el profesor Simmons, para los adolescentes resulta difícil manejar las presiones de su entorno por la etapa en que se encuentra su desarrollo cerebral. Además, son simultáneamente más sensibles y menos capaces de controlar los impulsos. En línea con esto, Barbara Truluck comenta que a veces los/as alumnos/as estallan en emoción por cuestiones aparentemente ajenas a la experiencia escolar, donde los niños tienden a procesar un bombardeo constante de titulares.


En este sentido, el uso de la tecnología, que puede traer beneficios positivos a los estudiantes, también conlleva a que estén activos y se vuelven obsesivos de los medios de comunicación, además de las conexiones superficiales que crean en la red, lo que llevaría a agudizar los problemas existentes y a sentirse abrumados/as, por ejemplo, ante un conflicto con un compañero. Para poder afrontar el estrés y las consecuencias provocadas por el constante estímulo de internet, debemos aprender valores como la resiliencia, el valor propio y el autocuidado. Por ello, se recomienda incentivar el aprendizaje socio emocional en las escuelas, donde el cuidado personal sea parte del currículum y el plan de estudios académico.

Para poder apoyar a los alumnos como docentes es importante asegurar que los niños y jóvenes sepan que al menos un adulto en la escuela “realmente los ve”, pues es muy fácil que los estudiantes se “pierdan” a medida que avanzan en la escuela, además lo académico tiende a ser prioridad. Una de las sugerencias para poder llevarlo a cabo, es que cada maestro siga a un estudiante durante el día al menos una vez, preguntarles cómo están, o realizar actividades didácticas que incentiven su autocuidado. Esto beneficia pues genera una curación activa ayudándoles a concentrarse mejor, enriqueciendo su colaboración y enseñarlos a ser amables y gentiles con ellos mismos.


En paralelo, como demuestra el Reporte de las Voces de estudiantes en Salud Mental de Wisdom2Action & School Mental Health Ontario para el 2019, los estudiantes mismos pueden jugar un papel central en la ayuda a sus compañeros/as, pues ellos son quienes mantienen relaciones más cercanas y de confianza. Sin embargo, se enfatiza la importancia de contar con aliados adultos que los apoyen, garantizando que los estudiantes distribuyan información precisa y basada en evidencia.


En este escenario, una de las ayudas puede ser el apoyo de estudiantes mayores a los más pequeños para ayudarlos a aclimatarse al entorno de la escuela y fomentar las relaciones entre grados. Por otro lado, una iniciativa que pueden levantar los jóvenes es la capacitación de apoyo entre pares para estudiantes, por medio de un club de salud mental. La que debe de abordar el establecimiento de límites saludables, las señales de advertencia de mala salud mental y el suicidio, los servicios comunitarios de salud mental para jóvenes y el mantenimiento de la confidencialidad (y cuándo no es seguro mantener un secreto). Finalmente, para la mejora de este liderazgo estudiantil en salud mental, también sería importante el apoyo de toda la junta escolar, que genere una comunicación sólida y colaborativa entre los adultos de la junta con el grupo de estudiantes, de manera que se sepan realmente escuchar las necesidades de sus compañeros y compañeras.


Las recomendaciones incluyen:




Referencias:

INJUV.(2020). Sondeo: Salud Mental COVID. Santiago: DESUC.

Simmons, A. (20 de Noviembre de 2019). As Teen Stress Increases, Teachers Look for Answers. Edutopia. https://www.edutopia.org/article/teen-stress-increases-teachers-look-answers

Wisdom2Action & School Mental Health Ontario.(2019). #HearNowON.Student Voices on Mental Health: Final Report. Ontario: School Mental Health Ontario.


0 vistas0 comentarios